Construyendo Paz al Ritmo de Hip Hop

La presente sección pretende hacer una revisión analítica de los principales elementos y rasgos que caracterizan las valiosas herramientas metodológicas de la Fundación Familia Ayara, aplicables en contextos donde existe una vulneración sistemática de derechos a poblaciones en riesgo. El análisis parte de una mirada comparada a otras metodologías que pretenden prevenir el reclutamiento de niños, niñas, adolescentes y jóvenes; luego se identifican los factores eficaces, claves en la implementación de los programas de la Familia Ayara, finalizando con algunas reflexiones y lecciones derivadas de la intervención social desde el quehacer artístico. Cabe anotar que la Fundación Familia Ayara es la única organización que ha adelantado proyectos de prevención del reclutamiento y utilización de niños, niñas, adolescentes y jóvenes por parte de los grupos armados organizados al margen de la ley y de grupos delictivos organizados usando como eje central al Hip Hop.

Nuestra Metodología

La metodología Ayara considera cinco elementos cruciales para el buen resultado de la misma y que a su vez se constituyen en características de protección de la MAIA: la identificación con los tutores como role models, el enfoque en el sujeto creativo, la producción artística y el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales.
Aquí reside otra de las calves de la MAIA; al final de cada sesión, las artes del Hip Hop ofrecen un vehículo para llegar a un producto concreto: la lírica de una canción, un mural o una coreográfica que se comparte con sus pares. Es así como en la composición de lírica y el rap, además de trabajar habilidades de lectoescritura, se narra la realidad del participante, lo cual a su vez le permite tanto al instructor como al psicólogo hacer seguimiento de las amenazas de reclutamiento que requieren atención urgente o inminente; la danza desarrolla las habilidades psicomotrices de los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes participantes, refuerza sus habilidades sociales a la vez que, al ser una disciplina de alta demanda física, les motiva para que ensayen los pasos y coreografías en jornadas contra-escolares; el grafiti, de manera similar al rap, expresa un discurso, refuerza la identidad de los y las participantes expresada a través de cada firma.Luego de una primera sesión, en la que los participantes han visto un resultado concreto de producción artística, es posible establecer una relación de confianza entre los niños, niñas y adolescentes y sus tutores. Esto es un primer entrono protector que permite tanto identificar los niveles de riesgo de reclutamiento de los y las participantes, como también ver necesidades psicosociales específicas de los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes que han hecho parte de los talleres.Resumiendo lo anterior, la metodología considera cinco elementos cruciales para el buen resultado de la misma y que a su vez se constituyen en características de protección de la MAIA: la identificación con los tutores como role models, el enfoque en el sujeto creativo, la producción artística y el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales.Para llegar a resultados positivos, la MAIA cuenta con una estructura de aprendizaje que se puede describir en los siguientes cinco pasos:

  • Circulo de motivación colectiva: Es el primer momento de encuentro del grupo participante. Aquí el tutor o maestro desarrolla un ejercicio de relajación y define el objetivo a alcanzar en el taller, tanto en el ámbito artístico como en el psicosocial.

  • Trabajo conjunto: Una vez identificado el tema a trabajar (violencia, barrio, vereda, familia, escuela) el tutor busca una definición colectiva del mismo. A través de un diálogo dirigido, se llega a un acuerdo sobre la compresión colectiva del concepto identificado que será el tema a reflejar en la creación artística. De esta manera, el taller tendrá como resultado un producto de la cultura Hip Hop sobre el tema identificado. Así, por ejemplo, la pieza de break dance hará alusión a riesgos que implica vivir en un entorno de conflicto armado, el grafiti representará a los actores armados presentes en la comunidad, la lírica del rap narrará la relación de los niños, niñas y adolescentes con la violencia.  

  • Trabajo individual: Este es el momento de creación individual en que cada niño, niña o adolecente reflexiona sobre los elementos del entorno que vulneran y protegen sus derechos. El resultado, expresado en la pieza artística de break dance, rap o grafiti, se compartirá al final de la sesión con el resto de participantes. Durante este paso, el tutor acompaña de cerca al participante en el proceso de creación, ofreciéndole herramientas técnicas de la disciplina correspondiente, a la vez que hace una reflexión prospectiva y positiva sobre los elementos protectores del entorno.

  • Consolidación del trabajo y presentación al público: Hacia la última parte de la sesión, los tutores acompañan a cada participante a finalizar la pieza de creación artística, y consolidan grupalmente el resultado. Para el caso del break dance, se hace un ensayo final de la coreografía; en cuanto al grafiti, se dan los últimos retoques al mural, y en el caso del rap, se ensaya la lírica con los beats o pista musical. Luego presentarán el producto final ante todo el grupo.

  • Cierre del círculo: Este último paso es crucial para lograr el impacto positivo de la Metodología; aquí se cierra la sesión acompañada por el psicólogo, haciendo una reflexión colectiva sobre el proceso vivido durante el taller. El centro de la reflexión gira en torno al tema identificado en el paso uno. Se comparten las conclusiones y reflexiones de cada participante, identificando las acciones que niños, niñas, adolescentes y jóvenes pueden adelantar para incidir en su entorno. Considerando que los contextos en donde se sucede el reclutamiento forzado ofrecen altos riesgos, en un trabajo conjunto de todo el grupo, también se identifican las oportunidades y entornos protectores que prevendrían reclutamiento en casos urgentes o inminentes.

De ser necesario, habría un momento adicional en donde los casos que representen mayor riesgo a un niño, niña o adolecente en específico recibirían un acompañamiento psicosocial más cercano.

Durante cada uno de los pasos de la metodología Ayara, las condiciones de confianza, confidencialidad y diálogo sincero son transversales.
Durante cada uno de los pasos, las condiciones de confianza, confidencialidad y diálogo sincero son transversales. Esto se logra, como se ha señaló antes, gracias a la capacidad con la que cuentan los y las instructores para manejar códigos comunes de comunicación verbal, gestual y cultural con los jóvenes participantes. Durante la sesión cada niño, niña, adolecente y joven, ha sido escuchado activamente y sin catalogarle ni categorizarle, lo cual genera los vínculos de confianza y respeto mutuos, que a su vez son elementos fundantes de la primera red protectora que previene situaciones de reclutamiento y utilización.En suma, la Metodología de Alto Impacto de la Fundación Familia Ayara utilizada como mecanismo de prevención al reclutamiento de niños, niñas y adolescentes, fortalece los entornos protectores a la vez que dota a los y las jóvenes de herramientas para que identifiquen tanto los riesgos, como que se posicionen en su entorno como agentes de cambio; hay un fortalecimiento tanto del individuo como del colectivo. Esto es posible gracias al diseño metodológico de la MAIA, en donde instructores, psicólogos,  y participantes, construyen lazos de confianza y constituyen redes de apoyo.Como se ha mencionado, el hecho de que la metodología permita entablar un diálogo abierto entre los niños, niñas, adolescentes y jóvenes y los tutores y tutoras, apelando a códigos comunes de comunicación, es una de las principales claves de éxito de la metodología desarrollada en perspectiva de prevención. Estas relaciones se constituyen en una acción que busca reducir las condiciones de exclusión en la que generalmente se encuentran los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en riesgo de reclutamiento.Sin duda, es posible asegurar que la MAIA es una de las intervenciones sociales de mayor carácter innovador en Colombia. Es resultado de un proceso de diseño que se ha ido mejorando y perfeccionando a lo largo de su aplicación. Igualmente, como quehacer artístico e intervención psicosocial refrenda su carácter innovador al demostrar cambios específicos, inmediatos en el niño, la niña o adolecente participante. Lo anterior, dado el hecho de que la MAIA considera más relevante el proceso que el producto de cada taller, es la práctica artística la que sirve como vehículo de cambio y lo permite hacer sostenible en el tiempo.

Utilizamos el HipHop para disminuir el reclutamiento infantil

Si bien es importante reconocer la adaptabilidad de las metodologías de la Fundación Familia Ayara a diferentes contextos, para esta sección se observan los elementos metodológicos más efectivos para trabajar con niños, niñas, adolescentes y jóvenes, que ven sus derechos vulnerados y conviven con amenazas propias del conflicto armado interno o situaciones de criminalidad sistemática, lo cual los hace susceptibles de reclutamiento forzado o utilización para actividades criminales.Desde una mirada comparada, es posible identificar aproximaciones simplistas al reclutamiento y utilización de niños, niñas, adolescentes y jóvenes por parte de los grupos armados organizados al margen de la ley y de grupos delictivos organizados en Colombia,que suele caracterizar al fenómeno como una expresión más de la degradación del conflicto socio-político armado. De esta visión, se desprenden acciones inmediatistas, que pretendiendo combatir esta problemática, tienen como centro de intervención mensajes que ‘satanizan’ al actor que ejerce el reclutamiento. Estas intervenciones, carentes de sostenibilidad e impacto, desconocen los ambientes de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, no identifican los riesgos del contexto, no fortalecen elementos de protección, como tampoco ofrecen oportunidades de superación de la condición de vulnerabilidad, sostenibles en el tiempo.En oposición, las acciones que buscan una prevención integral efectiva parten de la compresión de los entornos, en donde la vulneración de derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes es multifactorial y no solo ejercida por el actor armado o grupo criminal organizado. Se trata de la visión de algunas entidades gubernamentales, de cooperación internacional y en especial, organizaciones de sociedad civil, las que han incorporado un enfoque que ubica a los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes en el centro de la intervención. Estas son características del modelo metodológico de Familia Ayara, el cual identifica las capacidades de los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes como agentes e individuos a la vez que reconoce la diversidad tanto étnica como de género.En 2010, el Programa de Prevención al Reclutamiento de OIM se interesó en el trabajo de la Fundación Artística y Social La Familia Ayara, y en especial en el programa de formación: ‘Construcción de sociedades a través de Hip Hop’, el cual se desarrolla por medio de la Metodología de Alto Impacto Ayara (MAIA). Dicha Metodología tiene como principales herramientas de trabajo las diferentes disciplinas artísticas del Hip Hop: rap (composición y canto), grafiti (arte gráfico), break dance (baile) y artes afines, como audiovisuales y teatro, que buscan fomentar, potenciar y realzar las habilidades de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que participan de los talleres.La principal característica de la MAIA es la promoción de los derechos de los jóvenes en situación de vulnerabilidad, ubicándolos en el centro de la intervención, a la vez que los despoja de rótulos tanto a quienes, por ejemplo, han sufrido situaciones de trata de personas como a quiénes están en el sistema penal adolecente. No considera a los participantes como sujetos pasivos o receptores de asistencia; por el contrario, las acciones que se desprenden de la MAIA hacen de los niños, niñas y adolescentes, agentes activos de su propio cambio. Esta en una aproximación innovadora en cuanto que no se establece una relación de jerarquía entre la intervención de Familia Ayara y quienes participan.Este rasgo se expresa bien en las dos características principales que requiere Familia Ayara en la selección de tutores para cada una de las áreas. Como primer rasgo, se buscan hombres y mujeres que de manera exitosa hayan llevado a cabo su proyecto de vida desde y a través el Hip Hop, lo cual permite contar con roles positivos de vida, a manera de testimonio y guía. El segundo rasgo está dado por los entornos de donde provienen los maestros, quienes, a pesar de que en muchos casos han experimentado la vulneración de sus derechos, han logrado forjar un proyecto de vida. Por ello, es común ver cómo jóvenes que han participado de los diferentes programas hoy en día son tutores que acompañan a quienes participan por primera vez de este.Esta doble característica hace de los tutores las herramientas centrales de la metodología. Además de sus experiencias de vida y destrezas como artistas, cuentan con un conocimiento profundo de las situaciones que enfrenten los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes participantes. Manejan códigos de comunicación e interacción comunes; reconocen la definición de conceptos como solidaridad, confianza y autoridad en contexto de riesgo. Estas son destrezas claves, tanto al momento de transmitir el conocimiento sobre el Hip Hop, como también contenidos específicos dirigidos para el contexto y la población con la que trabajan. El hecho de que la MAIA use el Hip Hop como manera de aproximación, hace de la metodología una herramienta poderosa, por la razón misma del entorno de marginalidad y exclusión desde donde se generó esta cultura en la década de los años 70.

La pertinencia de contenidos y la innovación de las actividades que se ofrece en el marco de la MAIA, buscan reducir las condiciones de vulnerabilidad de los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes, construyendo capacidades que los trasforme en agentes de cambio de su entorno inmediato.
La pertinencia de contenidos y la innovación de las actividades que se ofrece en el marco de la MAIA, buscan reducir las condiciones de vulnerabilidad de los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes, construyendo capacidades que los trasforme en agentes de cambio de su entorno inmediato. Las actividades artísticas cuentan con un eje psicosocial, que de manera transversal, les acompaña en el proceso de exploración personal, definición de temas y problemáticas a abordar desde el quehacer artístico y durante la fase final de validación de la producción artística de niños, niñas, adolescentes y jóvenes como sujetos activos de cambio.

  • La práctica del arte como entorno de protección:

El arte como herramienta de trabajo con niños, niñas y adolescentes para el reconocimiento de sus derechos fundamentales y creación de entornos de protección en el municipio de Buenaventura.Como ya se mencionó, el fenómeno del reclutamiento en Colombia es resultado de la ausencia de entornos protectores para los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Por ello, las acciones que se adelanten para mitigarlo, prevenirlo y contenerlo, deben girar alrededor del sujeto, construyendo o fortaleciendo los entornos circundantes: la familia, la comunidad, las instituciones y el Estado.Las herramientas que ofrece la Fundación Familia Ayara parten precisamente del sujeto como actor central. Es así como La Familia Ayara ubica en el vértice de la intervención a los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes, buscando potenciar su agencia como actores de cambios de sus entornos. MAIA ha definido dos dimensiones y cinco pasos que ofrecen evidencia de la eficacia de acciones preventivas de reclutamiento.Las dimensiones artística y psicosocial son conjugadas por los instructores de rap, grafiti o baile durante el proceso de creación. Previo a cada sesión se establecen los productos artísticos que se esperan alcanzar durante el encuentro, lo cual permitirá demostrarles a los y las niños, niñas, adolescentes y jóvenes participantes, que es posible alcanzar resultados concretos y visibles.
 

 

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